miércoles, 6 de agosto de 2014

Dos cafés



- Anoche soñé con él.
- ¿Y?
- No sé, fue raro.
- ¿Cómo qué raro?, ¿qué pasaba?
- Nada. A ver el sueño en si era raro, no tenía sentido. No me gusta soñar con él. ¿Por qué sueño con él?
- Eso es porque ayer hablaste con él.
- Ya, pero eso tampoco me gusta.
- Sí que te gusta.
- No, no me gusta. No me gusta ni soñar con él,ni hablar con él, ni estar así y mucho menos por él. ¿Por qué estoy así?, no quiero estar así, no me gusta estar así.
- Sí que te gusta. Te gusta que te hable, que te escriba... siempre te ha gustado.
- Vale... Sí... Pero no dos veces al año. Quiero una relación normal o al menos algo que tenga un poco de sentido.
- Sabes que con él eso es imposible.
- Ya. Me da pena que sea así.
- Míralo por el lado bueno, mientras sueñes con él no perdéis el contacto.
- Visto así. Bueno ya está, vamos a cambiar de tema que siempre estoy con lo mismo. Dos cafés, por favor. 
- Uno con sacarina. Gracias.
- ¿Tú qué tal?
- Bien. Anoche me llamó.
- ¿Y?
- No sé, lo de siempre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario